¿Qué Alimentos Humanos Son Buenos para mi Gato? Seguros, Prohibidos y Cantidades

Sí, hay alimentos humanos que son buenos para tu gato en pequeñas cantidades: carne cocida sin condimentos (pollo, pavo, ternera), pescado cocido y sin espinas, huevo bien cocido y algunas verduras como la calabaza o el pepino. Lo que nunca debe probar es cebolla, ajo, chocolate, uvas, pasas, alcohol ni nada con mucha sal o azúcar. Y lo más importante: estos alimentos son un premio ocasional, no un sustituto de su comida para gatos.
Los gatos son carnívoros estrictos. Su cuerpo está hecho para obtener casi todo lo que necesita de la proteína animal, y su sistema digestivo no procesa bien muchos ingredientes que para nosotros son sanos. Por eso, antes de compartir tu plato, conviene saber qué le aporta algo y qué puede hacerle daño.

Alimentos humanos seguros para tu gato
Todos estos alimentos deben darse cocidos, sin sal, sin aceite, sin salsas y sin condimentos. Ofrécelos en trocitos pequeños y de uno en uno, para ver cómo le sientan.
Carnes magras cocidas
El pollo, el pavo y la ternera magra, hervidos o hechos a la plancha sin nada, son la opción más natural para un gato. Aportan proteína de calidad y suelen encantarles. Retira siempre la piel, la grasa visible y, sobre todo, los huesos cocidos, que pueden astillarse y causar heridas o atragantamientos.
Pescado cocido
El salmón, la merluza o la sardina cocidos y sin espinas son un buen premio de vez en cuando. El atún gusta mucho, pero no conviene darlo a menudo; si es de lata, elige el que viene al natural (en agua) y nunca en aceite o con sal. Evita el pescado crudo.
Huevo bien cocido
El huevo duro o revuelto sin aceite ni sal es una buena fuente de proteína. Debe estar bien cocido: el huevo crudo puede transmitir bacterias y no es recomendable para gatos.
Algunas verduras
A muchos gatos no les interesan, pero si al tuyo le gustan, puedes ofrecerle pequeñas cantidades de:
- Calabaza cocida: suave para el estómago y con fibra.
- Zanahoria cocida: en trocitos blandos, nunca cruda y dura.
- Judías verdes o ejotes cocidos: sin sal.
- Pepino: en rodajas finas, aporta agua y es muy ligero.
- Brócoli cocido: solo un poco, porque en exceso puede causar gases.
Algunas frutas, en muy poca cantidad
Los gatos no perciben el sabor dulce como nosotros, así que la fruta no suele llamarles la atención. Si quieres probar, puedes darle un trocito de manzana o pera sin piel ni semillas, unos arándanos o un poco de melón o sandía sin pepitas. Que sea algo puntual, por su contenido en azúcar.
Arroz o avena cocidos
No son necesarios en su dieta, pero una cucharadita de arroz blanco o avena bien cocida no le hará daño y a veces se usa mezclada con pollo cuando el estómago está delicado, siempre según lo que indique el veterinario.

Alimentos prohibidos para los gatos
Estos alimentos pueden ser tóxicos o peligrosos, incluso en cantidades pequeñas. Guárdalos donde tu gato no pueda alcanzarlos:
- Cebolla, ajo, puerro y cebollino: crudos, cocidos o en polvo. Dañan sus glóbulos rojos. Cuidado con caldos, salsas y comida preparada que los lleven.
- Chocolate, café, té y bebidas energéticas: contienen sustancias estimulantes que su cuerpo no tolera.
- Uvas y pasas: se consideran peligrosas para perros y gatos; mejor evitarlas por completo.
- Alcohol y masa cruda con levadura: son muy peligrosos incluso en pequeñas cantidades.
- Productos con xilitol: chicles, caramelos y algunos productos "sin azúcar".
- Huesos cocidos: se astillan y pueden provocar heridas en la boca o el intestino.
- Aguacate: por su grasa y su hueso, no es buena idea darlo.
- Embutidos, fiambres y comida muy salada o grasosa: pueden causar problemas digestivos y no le aportan nada bueno.
- Pescado y carne crudos, y huevo crudo: por el riesgo de bacterias y parásitos.
¿Y la leche?
Aunque la imagen del gato con su plato de leche es muy popular, la mayoría de los gatos adultos no digieren bien la lactosa. Al dejar de mamar, muchos pierden esa capacidad, y la leche puede causarles diarrea o gases. Si quieres darle algo especial, mejor un poco de agua de cocción de pollo sin sal o un premio pensado para gatos.
Cuánta comida humana puede comer tu gato
La regla más sencilla es que los premios, incluida la comida humana, sean una parte pequeña de lo que come al día. Una referencia que dan muchos veterinarios es que no superen el 10 % de sus calorías diarias. En la práctica, eso significa unos pocos trocitos, no un plato.
Algunos consejos para hacerlo bien:
- Prueba un alimento nuevo cada vez: así sabrás cuál le sienta mal si hay algún problema.
- Empieza con muy poco: un trocito del tamaño de una uña y observa las siguientes 24 horas.
- No le des de tu plato: lo que comemos suele llevar sal, ajo, cebolla o grasa. Prepara su porción aparte.
- Cuidado con el peso: los gatos castrados y los que salen poco engordan con facilidad.
- No cambies su dieta por tu cuenta: si quieres darle comida casera de forma habitual, hazlo con un plan del veterinario, porque una dieta casera mal equilibrada puede dejarle sin nutrientes esenciales como la taurina.
Si tu gato está castrado, te interesa leer sobre los errores más comunes con gatos castrados, porque la alimentación es uno de los puntos clave.
Qué hacer si tu gato comió algo peligroso
- Retira el alimento para que no siga comiendo.
- Averigua qué comió y cuánto, y guarda el envase o la etiqueta si lo hay.
- Llama a tu veterinario o a una clínica de urgencias cuanto antes, aunque tu gato parezca estar bien. Algunos síntomas tardan horas en aparecer.
- No intentes provocarle el vómito ni le des remedios caseros sin indicación del veterinario; puedes empeorar la situación.
Cuándo ir al veterinario
Acude al veterinario si, después de comer algo nuevo o algo que no debía, tu gato presenta:
- Vómitos repetidos o diarrea que no mejora en un día.
- Decaimiento, debilidad o que se esconde más de lo normal.
- Babeo excesivo, temblores o dificultad para respirar.
- Encías pálidas o de un color extraño.
- Falta de apetito durante más de un día. En los gatos, dejar de comer es una señal que siempre conviene revisar.
- Barriga hinchada o dolor al tocarle el abdomen.
Video: alimentos humanos que pueden comer los gatos

Fuente: La Guía de las Vitaminas
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Si quieres ampliar la lista, aquí tienes 15 alimentos humanos que pueden comer los gatos. También te puede servir esta guía de errores comunes que cometen los dueños de gatos, una de soluciones sencillas para problemas felinos comunes y, si vas a salir de viaje, cuánto tiempo se puede dejar a un gato solo en casa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo darle atún de lata a mi gato?
De vez en cuando y en poca cantidad, sí, siempre que sea al natural, sin aceite ni sal. No debe ser la base de su dieta, porque no le aporta todo lo que necesita.
¿Los gatos pueden comer queso?
Muchos gatos no toleran bien la lactosa, así que el queso puede sentarles mal. Si se lo das, que sea un trocito muy pequeño y ocasional de un queso curado y bajo en sal.
¿Puedo alimentar a mi gato solo con comida casera?
Es posible, pero solo con una dieta diseñada por un veterinario o especialista en nutrición felina. Hacerlo por tu cuenta suele dejar carencias de nutrientes esenciales.
¿Qué hago si mi gato pide comida cada vez que como?
No le des de tu plato ni en la mesa. Ofrécele su premio en su comedero y a una hora fija; así deja de asociar tu comida con recibir algo.
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